martes, 10 de julio de 2007

16ª Historia Asesina - "La caída"

Bueno, todavía hay gente que me dice niño (llámese mi querida Vanys), pero de a poco estoy dejando de serlo. Ahora comprendo que el ciclo de la vida es así y que algún día seré un viejito y me iré de este mundo para ir a donde me toque luego, según la voluntad de Dios. Pero cuando escribí este relato, no quería dejar de ser un niño. Y nunca quise, pero ya no lo soy. Es el triste destino de nuestra vida. Acá está la 16ª.

"La caída"

“Él me mira con sus ojos brillantes llenos de inocencia. Agarrado de esa pequeña ramita, tratando de salvarse de esa gran caída.
No quiere caer y yo tampoco quiero que eso pase. Pero ambos sabemos que es inevitable. Todos caemos por ahí, tarde o temprano. Por ese gran abismo.
Recuerdo todavía cuando yo era pequeño y él me llevaba a mí. Luego yo fui creciendo y él empezó a debilitarse, y yo lo llevé a él. Siempre creí que estaría conmigo. Pero no, se está por caer y me va dejar. Y yo tengo mucho miedo a eso.
¿Cuándo y cómo fue que terminó ahí? No sé. Me descuide un segundo y cayó. Pero tuve suerte, porque está ahí y lo puedo ver todavía. A muchos otros se les cayó y nunca más lo vieron. Pero yo todavía lo puedo ver.
Lo que todavía no entiendo es que si yo voy a caer, ¿cómo es que lo voy a hacer? Ahora que aprendí lo que puede suceder, creo que no voy a caer. Me alejaré y evitaré la caída. ¿O quizás no? No sé, dicen que hay algunos que se tiran porque sí. Les dicen suicidas.
Igual algunos dicen que no es tan malo caer. Dicen que los lleva arriba.
Mientras tanto, él me sigue mirando. La ramita de la cual se sostiene es resistente, pero de a poco se resquebraja. Y me mira con miedo… pero yo no puedo hacer nada.
Si tuviese algo para rescatarlo… pero no se me permite hacerlo. Hacerlo es el privilegio de unos pocos. Muy pocos. Y algunos, en su locura, se han tirado con él.
Me siento impotente. Y alguna que otra lágrima brota de mi ojo. Lo quise mucho, pero se va a ir… Como todo en la vida.
Hasta entonces, me quedaré. Me quedaré aquí, parado mirando ese gran agujero negro que lleva a la nada… o quizás al todo. No sé, hasta que caiga, no lo sabré. Pero mientras, lo cuidaré desde acá.
Cuidaré. Lo cuidaré. Cuidaré a mi niño interior, ese que está por caer en el agujero. Al que tuve hasta crecer y tener eso que llaman responsabilidades. Hasta que me dijeron: “ya sos grande”. Tal vez cuando me decían todo eso fue que cayó. O cuando fue mi último cumpleaños. O cuando fui a sacar el documento de los 16. O cuando me dijeron: “deja de jugar con eso, ya sos grande”. O cuando me dijeron: “¿qué querés estudiar, de qué querés trabajar?”. O… no sé… pero él se va caer. Y yo voy a entrar al mundo donde ya no puedo jugar. Donde ya no puedo soñar que voy jugar a la mancha. Donde ya no puedo soñar en subirme a una calesita o en hacer dibujos o en imaginar como será ser grande, porque ya no hay tiempo para eso, porque ya lo soy. Ahora son otras cosas las más importantes.
Y mientras, mi niño interior está ahí… a punto de irse… de caerse… se irá. Y yo espero (y me desespero por) la caída…”

7 ya han matado el tiempo:

Ðąи dijo...

Será que estoy sensible, no sé.. pero uds me van a hacer llorar.. hoy me van a hacer llorar...

Algún momento voy a postear yo una Historia Choreada.. de la mano de Sebastián Pérez Callegari.. un gran artista, un gran amigo, una gran persona.. algún día y así todos vean lo que yo ví.

En fin, parece que además de llorona estoy que deliro. Sin palabras.

Besos, Ich Liebe Dich.

Helías dijo...

La niñez puede salvarse... O al menos guardar su energía, tener al niño dentro nuestro, conviviendo en simbiosis con un jovato que se fortalece con el tiempo.
No dejarse congelar; no perder la sonrisa; no perder la capacidad de asombro...

En fin... "Quiero ser un pedejo / aunque me vuelva viejo..."

Shalut!

Félix dijo...

· Dan: Mi vida... No hay que llorar, hay que sonreír. Aunque es una historia triste, es verdad... Y todas las historias de otros autores son bienvenidas.

· Helías: Claro que sí, concuerdo con vos. Pero cuando estés en mi lugar, quizás sea un poco más difícil pensar en eso. Todavía sos un pendejo, yo, como que no tanto ya. Saludos.

SeBa! dijo...

Felix,
En un mes cumplo 21, cómo debo sentirme después de leer tu historia asesina??

Lo cierto es que yo nunca dejé de sentirme un niño... es una buena terapia.

Más allá de dejar el colegio, empezar una carrera, el primer trabajo, responsabilidades, etc, en el fondo siempre es mejor sentirse un pendejo!

Un abrazo, muy bueno!

TPT

Ðąи dijo...

"Quiero ser un pendejo [tanatata] aunque me vuelva viejo [tanana].."

En realidad no me gusta ese tema ^o) pero bueno.. iba a la causa.

Anónimo dijo...

simplemente brillante.
Paul U2

Félix dijo...

· Seba: Mmmm... Bueno, sí, puede ser, pero... Bueno, así me siento yo ahora. Quizás luego ya no me importe tanto... O sí.

· Dan: ¿No te gusta ese tema? ¿Qué?

· Paul Gracias, che...

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Historias Asesinas para Matar el Tiempo by Félix Alejandro Lencinas is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial 2.5 Argentina License.