martes, 4 de marzo de 2008

34ª Historia Asesina - "Ella tenía una lágrima"

Profe, si alguna vez lee esto, nuevamente le pido disculpas por publicar un cuento suyo una vez más. Pero es que el día de hoy lo sentí así.

"Ella tenía una lágrima" por Mariano Ritterstein

"...hoy tu lloras un poco para compensar
Si no lloras un día, no lloras más
A veces algo me hace olvidar
algunos cosas que no quiero amar..."

Luis Alberto Spinetta

Ella tenía una lágrima.
No sabía bien su origen, pero ella sabía que tenía una lágrima.
Allí, colgando de una de sus pestañas, pegada al lagrimal, había una lágrima.
Hacía mucho tiempo que ella no lloraba. Hasta se podía llegar a decir, sin temor a faltar a la verdad, que ella no recordaba cómo era una lágrima.
Tampoco recordaba la última vez que había caído en llanto, y suponía que quizás había transcurrido ya un siglo o dos.
Como una temerosa gota cuyo destino inmediato es el desierto, la lágrima parecía no querer caer por la mejilla de su dueña.
Tampoco ella atinaba a hacer nada, por miedo a perderla. No tenía apuro en buscar un pañuelo para secársela, ni tampoco quería quitarla con sus dedos, como hubiera hecho cualquier persona común y corriente.
Al fin y al cabo, aunque no supiera su procedencia, ella tenía una lágrima.
Extraña sensación esa de tener una lágrima y no saber el por qué. El paso del tiempo la había endurecido, las desgracias le habían puesto una muralla casi infranqueable y había mandado a archivo a su corazón.
Rara mañana ésta, en la cual ella se despertó con una lágrima.
De chiquita solía llorar adrede, para sentir el tenue sabor a sal cuando el llanto le mojaba los labios. Pero eran otros tiempos. Lejanos en el recuerdo, cercanos en el olvido.
Se levantó de la cama, con movimientos suaves para no perder a su lágrima. Se calzó unas pantuflas de color rosa viejo y lentamente se acercó hasta el baño, donde había un añejo espejo. Con una suavidad pasmosa, movió su mano izquierda hacia arriba y encendió la luz del lugar. Luego levantando apenas un poco la nariz, miró al reflejo de su rostro.
Allí encontró a su lágrima.
Sí, ella tenía una lágrima.
Al ver a su lágrima sola, sintió cierta impotencia al no saber por qué estaba allí.
Con bronca, arrojó el vaso con el que solía enjuagarse la boca contra el reflexivo cristal.
Entonces el espejo se convirtió en miles de astillas desparramadas por el piso, transformando a esa lágrima en miles más.
Ella tenía un montón de lágrimas
Y comprendió que ahora sí estaba llorando.
Y que sabía bien por qué.

6 ya han matado el tiempo:

Dinikenser dijo...

Hola que tal!?

Muy buena la narracion, entretenida y nada mejor que un buen final.
Seguire entrando y leyendo, ya sean historias de tu autoria o choreadas ;)

Gabriel Lippmann dijo...

Los invito a leer mi nuevo blog:


El camino de un hombre con historias paralelas tratando,simplemente, de develar que es ese misterio que lo atormenta.


http://siguiendoelmisterio.blogspot.com/

Lucía... dijo...

porque desperto con una lagrima??
no hay una historia previa que me puedas adelantar??
un sueño triste? una pesadilla interminable??

Saludos, Buen post..

Besos

Fidelino dijo...

la hija de la lagrima???? jejejejej
No, muy bueno el relato viejo te felicito, aparte la frutilla del Flaco Spinetta que mas se puede pedir...

Félix dijo...

Dinikenser: Gracias por leer.

Lucia: Pueden ser tantas cosas... Pero queda a tu criterio eso.

Fidelino: Ja, ja, ja... Puede ser. Felicite nomás a su autor, mi profe (re chupamedias yo :P)

Sa. dijo...

me gusto.... asi como me llamo la atencion tu existencia.
Nombrar a Spinetta, no hizo mas que recordar continuamente la tapa del hermoso dico Almendra.
y cada una de sus dulces canciones.
estare seguido por este lugar. espero no molestar.
vos sos bienvenido a mi Reino y a la sucursal de este.
Reino del Delirio: http://fotolog.com/sabrynitaa_3
Sucursal por estas tierras blogguers: http://reinodeldelirio3.blogspot.com

exitos.
paz.
y todas esas cosas que desea uno cuando se despide.
Sa.

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